ARMA TU CARPETA DE INSPIRACIÓN

¡Saludos, creativos!, en este momento, me aventuro a brindarles mi primer consejo para ilustradores. Todo, conforme a las dudas y la experiencia que he adquirido gracias a ellas. Si bien, hay tantas preguntas entorno al mundo de la ilustración, me concentraré en una muy frecuente: ¿cómo dibujar con mi propio estilo?

Esa pregunta es bastante compleja de responder, pues nos encontramos con diversas posturas y formas de concebir un “estilo propio”; pese a que muchos consideran que, actualmente, todo está hecho y, por el contrario, otros dicen que nada puede ser igualado por completo. Yo, Ahnira, me limitaré a decirte que, encuentres o no un “estilo propio”, lo más importante es dejarte guiar por lo que más te inspire y, al ver el resultado, te llene de esa particular satisfacción.

Claro está, que debes tomar en cuenta que, al crear algo, puedes inspirarte en elementos, imágenes, fotografías, texturas, sensaciones, etc. Siempre y cuando, no infrinjas los derechos de autor de alguien más. ¿Cómo es esto?, sencillo, si utilizas alguna fotografía (por dar un ejemplo) y la reproduces fielmente al original o con una gran similitud, sin previo consentimiento o reconocimiento por el autor de dicha fotografía, adjudicándote al cien la creación resultante, estás cometiendo un grave error.

Pero, ¡no temas!, que hay formas de evitarnos problemas. Una de ellas, sería comunicarse con el creador y obtener su consentimiento (o realizar algún acuerdo de por medio). Otra forma, puede ser simple y sencillamente limitarnos a todas aquellas imágenes libres de derechos de autor que podemos encontrarnos en la red. [¿Quieres que haga un post sobre esto?, te leo en los comentarios]

No sólo eso, también tenemos infinidad de recursos para dibujantes que, mismas comunidades de creadores, ponen a nuestra disposición con herramientas como: bocetos, modelos, tutoriales, etc. (claro, a todo ello debes agregarle tu toque personal). Además, y no menos importante, tenemos nuestro entorno inmediato. ¡Sí, no lo olvides! Todo aquello que te rodea es sumamente importante al momento de plasmar algo sobre el papel, si no cuentas con la disposición de alguien para posar frente a ti, igual puedes pedirle permiso de tomarle alguna fotografía; no solo a tus amigos y familiares, también puedes aprovecharte del florero de tu madre, el jardín de tu vecino, los atardeceres, los adornos, hasta los diseños que encuentras en los manteles o trastos elegantes de tu abuela. Por dar alguna idea.

¡Ahora sí! de todo esto, podemos armar un collage de posibilidades. Siempre tomando en cuenta: ¿qué te parece bello?, ¿qué te inspira?, ¿qué deseas transmitir?, ¿qué crearías a partir de todo lo que observas y experimentas?… ¡Ahnira, suena muy complicado!… tranquilicémonos y aterricemos en una idea concreta: carpetas de inspiración.

Mi propuesta, en colaboración con mi bella hermana menor (quien estudia diseño gráfico), es elaborar carpetas de inspiración. Pero, primero, ¿qué es una carpeta de inspiración? Nosotras la llamaremos así. Básicamente, se trata de un conjunto de folders (físicos o electrónicos) que contengan todas aquellas imágenes, fotografías, pinturas o ilustraciones que te inspiren y que apunten a un determinado estilo o estilos que te gustaría plasmar en tus creaciones. Es un banco de imágenes personalizadas a tu propio gusto o capricho. Pero, ojo, serán sólo como referencias para tu inspiración e imaginación, motores para tu particular creatividad.

Puedes organizar las fotografías conforme a distintas características:
Paletas de colores
Formas y texturas
Emociones
Paisajes
Cuerpo humano
Animales
Etc.

Para llevar a cabo esto, puedes hacerlo en físico o en digital. Si decides hacerlo digital, tienes ventaja de respaldo con herramientas tales como: dropbox, google drive o algún otro servidor en la nube gratuito o de paga. Otra forma, puede ser a través de aplicaciones, por dar un ejemplo, pinterest, en donde puedes organizar todas aquellas imágenes que pueden ser impulsoras de tu creatividad. Eso sí, cuida mucho los derechos de autor de terceros.

Cuéntanos, ¿tu ya has creado tu carpeta de inspiración? ¿qué más nos recomendarías?
¡No olvides dejarnos tus comentarios!