Memorias de una geisha

Autor:  Arthur Golden

Reseña:
Publicado en 1997. En sus páginas, se revelan las vivencias de una protagonista fuera de lo común: una geisha. Y no cualquiera, sino una de las más cautivadoras. Al narrarlo en primera persona, Sayuri, nos envuelve con cada una de sus confesiones; el crudo destino de recorrer un camino completamente desconocido para ella; el peso de sus decisiones; el amargo sabor de las apariencias…

A cada página, nos adentramos a esa particular cultura que envuelve la vida de estas misteriosas artistas: las geishas. La voz de Sayuri nos transportará hasta su más tierna infancia, nos guiará por los recovecos de sus memorias y nos revelará la dureza, la crueldad y la belleza de los caminos recorridos.

Curiosidades:
Es el primer y único libro de este autor.

El libro está basado en hechos reales, gracias a la entrevista que él le realizó a la geisha Mineko Iwasaki. Sin embargo, ella lo demandó por incumplimiento de acuerdos: no revelar su identidad y ser completamente fidedigno a sus palabras. Ella expresa que la parte del ‘mizuage’ nunca ocurrió. Debido a ello, publicó su propio libro: vida de una geisha.

La película Memorias de una geisha también fue un completo éxito y estuvo lleno de polémicas en cuanto al elenco, los detalles de la cultura japonesa y lo “norteamericanizado ” que resultó un filme que debía ser fiel a la cultura de la cuál se había inspirado.

Opinión y experiencia:
En lo particular, disfruté mucho de esta lectura. Está escrita desde una perspectiva inocente, donde las decisiones que se toman, constituyen un despliegue de situaciones que te transportan a un mundo distinto.
Me pareció una historia profunda, invadida de sentimientos y nobles ideales. Pese al actuar de los personajes y la crudeza de las situaciones que atraviesa la protagonista. No dudo ni un poco que, en aquellos tiempos, se haya obrado con autoritarismo y violencia. Así como también creo que, algunas de las geishas de aquellos tiempos, se vieron en la necesidad de realizar actos que no eran propios de ellas.
En lo personal, no las juzgo, pues sólo ellas saben lo que realmente viven en su realidad; geishas del pasado, presente y del mañana.
Lo que, probablemente, faltó aclarar al escritor fue que, la vida de estas mujeres, no es estrictamente como él las relató. Sino que algunas tuvieron que pasar por ciertas dificultades, incluso por episodios aún más oscuros, pero que, no cabía duda, de que esas mujeres, merecen un verdadero reconocimiento por su disciplina, coraje y fortaleza. Eso y, lo más importante, no incumplir su palabra con Mineko Iwasaki.

¿Cómo llegó este libro a mí?:
Es una larga historia. Pero, en pocas palabras, cuando era pequeña, tuve la oportunidad de conocer a una señorita que, justamente, estaba leyendo ese libro. Unas amigas y yo nos acercamos a ella para que nos platicara de qué trataba lo que ella leía. Con sus palabras, nos narraba cada una de las vivencias de la protagonista. Fueron días mágicos, aunque nunca supe el final de la historia.

Pasaron los años, siempre que veía la portada del libro, me acordaba y me decía a mí misma que, algún día, conseguiría este libro. Y así, se escurrió el tiempo, sin que yo consiguiera dicho ejemplar.
Lo bonito fue que una persona muy especial puso atención a mis comentarios. Así, el día menos esperado, mi novio me regaló el libro, llenándome de emoción y un eterno agradecimiento.
Por ello, tengo un valor sentimental hacia esta obra, aunque exista polémica en ella, aunque el autor no haya sido del todo honesto, logró algo bueno en mi vida y despertó en mi el respeto hacia estas mujeres hermosas y misteriosas: las geishas.

No cabe duda, que buscaré el libro de Mineko, pues se merece ser leída por todos nosotros.

¿Y tú? ¿Has leído Memorias de una geisha?
¿Ya leíste Vida de una geisha?

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