¿Recuperar la inspiración al escribir?

No cabe duda que, todos los que nos dedicamos al maravilloso mundillo de las letras, nos topemos con una terrible y absurda falta de inspiración. ¿Te ha pasado? Ese terrible momento en que, aunque tu consciente te pida a gritos que escribas de una vez, algo en ti te detiene completamente.

Pues, ¡no se diga más! Aquí te comparto, desde mi experiencia, lo que mejor me resulta para espabilarme y continuar con mi encomienda de escritora.

  1. CUIDA TU ALIMENTACIÓN Y MANTENTE HIDRATADO
    ¿Qué me estás diciendo, Ahnira?
    No, no me he equivocado de sección, es justamente lo que te digo.
    En muchas ocasiones, sólo nos frustramos por el hecho de no sentirnos inspirados a la hora de escribir, sin embargo, es fundamental atacar problemas principales que, probablemente, ni te imaginas que son los causantes de tu desdicha. Al fin, falta de inspiración.
    A lo que voy, es que el cerebro necesita estar al cien en energía para formular mejores ideas y, si bien a alguien le funciona lo contrario, por tu bien, te recomiendo que observes bien tu alimentación y procures que sea lo más balanceada posible. ¡Eso sí!, no olvides mantenerte hidratada(o). (¡Con agua simple!)
    De los alimentos que puedes agregar a tu dieta, te recomiendo, según tu menú: aguacate, plátano, almendras, arándanos, nueces, lentejas, dátiles, aceite de oliva, brócoli, cacao negro, té verde, cúrcuma, remolacha, apio, zanahoria, ¡etc!
  2. CUIDA TUS HORAS DE SUEÑO
    ¡Por favor! Voy enserio. A menos de que seas algún tipo de evolución humana que no necesita dormir, ¡hazlo!
    Dormir bien ayuda a mantener el cuerpo sano y desempeñar mejor todas tus actividades. Además, te brinda la oportunidad de producir esos sueños locos que, tal vez, pueden convertirse en tu próximo best seller.
  3. RELÁJATE
    Te recomiendo que busques un lugar agradable para escribir y, si puedes, acompañarte de esa música que te ayude a trabajar con tranquilidad. Eso depende de los gustos personales, yo prefiero algo instrumental, acompañarme de alguna bebida caliente y dejar lejos cualquier botana. Sí, aleja todo aquello que capte por completo tu atención, procura concentrarte en el momento.
  4. CREA UNA RUTINA
    Es importante predisponer al cerebro cuándo son los momentos para divagar y, por el contrario, cuándo debemos activarnos y poner el cien. Pero, ¡por favor!, rutina no es sinónimo de aburrimiento, sino de disciplina.
    Tu rutina será tan divertida como te la propongas. Puede tener un preludio que consista en leer algún libro que te evoque inspiración; tal vez, ver algún vídeo sobre consejos; quizás, dar un paseo para despejar tu mente y prepararte para entrar en acción. Luego de ello, recuerda instalarte en un lugar que te permita concentrarte, relajarte y disfrutar el momento. Finalmente, al menos para mí, es importantísimo seguir estimulando la motivación, por lo que, terminar el momento con alguna actividad que te guste hacer, es una excelente forma de cerrar con broche de oro.
  5. PON ATENCIÓN A TU ALREDEDOR
    Muchas veces, estamos tan abstraídos en nuestros pensamientos, que no nos damos cuenta de que, ¡cosas increíbles están pasando! O, quizás, no. Pero, sin duda, muchas cosas cotidianas pueden disparar un torrente de imaginación que, seguro, será de mucha utilidad al momento de tomar pluma y papel, o al ponerte frente al ordenador.
    ¡Todo es útil! Pon a tención en los detalles que hay en tu entorno, en el suelo, arriba, a los lados. Las personas, ¿cómo visten?, ¿cómo caminan?, ¿qué hacen?, y de ahí, ¿qué estarán pensando?¿qué pasará por sus vidas?… ¡hay un sin fin de recursos a tu alcance!
  6. LEE ARTÍCULOS DE INTERÉS
    Si no lo haces, es momento de hacerlo hábito.
    Leer artículos, tanto de interés social, como científicos o de opinión. ¡Te pueden ayudar mucho! Si eres una persona creativa, no dudarás en echar volar tu imaginación ante tal información.
    ¿Lo agregarías a tu rutina diaria?
  7. HAZ APUNTES
    De todo lo que capte tu atención, la letra de una canción, el capítulo de la serie que estás viendo, el final de tu película favorita, el misterio resuelto del libro que estás leyendo, la idea principal del podcast que escuchaste ayer, el verso de la poesía de aquél libro que te regalo una querida escritora… ¡qué se yo!
    Pero, una vez hecho, mezcla, transforma, compón algo distinto, ramifica lo que has capturado y ¡echa a volar tu creatividad!
  8. ESCRIBE LO QUE TE VENGA EN MENTE
    Si estás muy enfocado en escribir algo concreto, un libro, una canción, un poema y ¡sólo no llega la inspiración! Desenfócate.
    Toma una libreta, y escribe lo que te venga en mente. Cualquier cosa es buena: acerca de tu frustración, o sobre qué es lo que te gustaría hacer el próximo verano, tal vez lo mucho que te gustan los perros, tu comida favorita, tu recuerdo más feliz, al lugar al que siempre has querido viajar…
  9. TRABAJA ALGO QUE YA HAYAS ESCRITO
    Seguro tienes algún escrito por ahí olvidado, o tal vez incompleto. Es buena oportunidad de reeler y reestructurar lo que has empezado. La labor de corrección puede resultar bastante gratificante. Trabajar sobre algo que ya está escrito es mucho más sencillo que empezar con una hoja en blanco. ¿No lo crees?
  10. COMPARTE TUS IDEAS
    Con algún amigo de confianza, puedes aprovechar a echar a volar tu imaginación. Uno nunca sabe, tal vez, juntos, puedan crear algo incluso mejor.



    ¿Qué te parecen estos consejos? ¿Haz aplicado alguno?¿Cuál agregarías a la lista?
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